martes, 15 de marzo de 2011

conocer lA ciudAd

Conocer íntegramente un lugar, como nos contaba Joao Maria el sábado, no es solo tener en cuenta sus aspectos actuales, aquellos que le definen tal y como se nos muestra a primera vista. Se trata también de conocer su pasado, su historia, como en el caso de una persona, las vivencias pasadas marcan su personalidad y fisionomía; por ello para tener una idea más acertada del Distrito de Tetuán, aquí dejo unos datos globales de su desarrollo desde el origen, con la intención de conocer cuales son las causas que propiciaron sus rasgos, sus cicatrices, sus arrugas...

A mediados del siglo XIX Madrid presentaba una incipiente industria en desarrollo que precisaba de mano de obra. Madrid era capaz de recibir anualmente alrededor de 10.000, en la mayor parte campesinos, que trabajan en la industria y a su vez contribuían a la expansión urbana.

El proceso de expansión d a e Madrid se produce, por tanto, gracias al aumento de la actividad productiva. En Madrid, de 1845 a 1875 la población pasa de 200.000 a 400.000 habitantes. En 1930 había ya cerca de un millón de madrileños. La población inmigrante se iba asentando en el centro de la ciudad, habitando las Casa de vecindad, corralas, buhardillas y sotabancos. También lo hacía en el extrarradio de la ciudad, formando suburbios compuestos por casa bajas autoconstruidas de pésima calidad y de características rurales.

La vivienda madrileña en el año 1900 era de media más de un 70% considerable como “muy barata” o “modesta”. Elaboradas con materiales económicos y con una tipología unifamiliar rural, concentradas en las barriadas del extrarradio o en aquellas del centro urbano consideradas como populares y con mayor densidad.


Casa de dos plantas típica de principios del XX, en la calle Hierbabuena con Algodonales, Tetuán
Proyecto de casa barata en La ventilla de 1929 de pequeñas dimensiones no más de 30 m2

El arrabal de Tetuán y Cuatro Caminos, como viene reflejado en el libro Historia de Tetuán, de Díez Baldeón y López Marsá, creció a partir de dos asentamientos simultáneos e independientes; el de los alrededores de Cuatro Caminos, desde donde se extiende el ensanche hacia el noreste, y el de la Dehesa de Amaniel, en torno a la carretera “mala” de Francia (actual Bravo Murillo) y próxima al pueblo de Chamartín de la Rosa. En Sociología de Madrid, de Fernando Chueca Goitia, se expone que en un principio las clases populares se fueron asentando en Chamberí, si bien más adelante la burguesía y las clases de mayor poder económico se fueron haciendo con el barrio y desplazaron a los más débiles económicamente hacia Cuatro Caminos y Tetuán.

Calle Bravo Murillo (llamada O´Donnel) hacia 1900

Actual Bravo Murillo, Carretera "Mala de Francia" hacia 1933 (al norte del barrio de Tetuán, en la parte que pertenecía a Chamartín de las Rosas)

Fotografía tomada en 1930, muestra a grupos de pobres rebuscando en las montañas de basura procedentes de Madrid que eran arrojadas por los traperos en Tetuán de las Victorias.

La población de Tetuán era principalmente obreros de la construcción, peones, algunos artesanos, pequeños comerciantes y traperos. Conforme la actividad constructiva aumentaba las infraestructuras fueron apareciendo. Se pasa del lodazal en que se convertía la Glorieta de Cuatro Caminos y la calle Bravo Murillo los días de lluvia en 1920, a su empedrado y adecentamiento hasta los límites de Tetuán, en el término municipal de Madrid, Antes de 1930, ya se había instalado el alcantarillado, las bocas de riego, el suministro de agua, gas a baja presión, electricidad y una línea telefónica en 1932, convirtiéndose el barrio en uno más de los que conformaban el municipio madrileño.

Calle Don Quijote con Hernani

Calle San Raimundo con Topete

Edificio construido en 1921 por la Constructora Benéfica, un grupo de 20 casa baratas. Las casas en un principio eran de doble planta, en dos hileras cerradas por los extremos laterales que formaban un patio interior, dotadas de agua corriente y luz eléctrica, reuniendo cuantas condiciones higiénicas exigía el reglamento al objeto de la aplicación de la ley de Casa Baratas, tanto las viviendas como las dos viviendas construidas como anexos de la pequeña barriada fueron proyectadas y dirigidas por el Arquitecto Ignacio Aldama y Elorz. (Derribados a principios del siglo XXI).
Edificio de la Calle Tenerife con Juan Pantoja (de Constructora Benéfica)

Patio interior del edificio de la calle Tenerife, que permite el acceso a las viviendas

Anterior a esta situación de desarrollo, la barriada de Cuatro Caminos y Tetuán se encontraba en condiciones pésimas, con un número de habitantes cada vez mayor y las viviendas escasas y pequeñas. Hacinamiento antihigiénico, sumado a la escasa salubridad de las calles, el bajo nueve económico de los vecinos y su escasa formación, se traducía en un foco de constantes enfermedades y un alto índice de mortalidad.

El periódico Ya, del 19 de diciembre de 1949, publicaba: “El suburbio de Madrid es un hedor, una mezcla de hojalata, de solares con sórdidas chozas. Sus habitantes son obreros, gente pobre. Es una ciudad sin techo, un sumidero de miseria, hasta una vara de suciedad en el suelo, ratas, tifus, tuberculosis, promiscuidad. Y más que medicinas necesitan los habitantes del suburbio pan, leche, alimentos…”

__plAn generAl de ordenación urbAnA

Tras la Guerra Civil y como consecuencia del estado de destrucción en que había quedado Madrid por los abundantes bombardeos a la ciudad sitiada, en 1939, el nuevo Gobierno crea la Dirección General de Regiones Devastadas. Se elabora Plan General de Ordenación Urbana de Madrid, que se realiza en 1941, dirigido por Pedro Bidagor. Este Plan contemplaba la ejecución y desarrollo del Paseo de la Castellana como gran eje representativo de Madrid, remarcando simbólicamente su capitalidad a partir de la creación de ésta gran vía de entrada a la ciudad con un carácter triunfal. El proyecto, por su amplitud, afectaba al barrio de Tetuán en su parte oriental, puesto que el proyectado engrandecimiento capitalino con la creación de barrios residenciales para clase media en torno al Paseo de la Castellana, chocaba con la consolidada barriada obrera, todavía dependiente de Chamartín.

Taberna manchega situada en la calle Pinos Alta. 1945

En el límite norte del actual distrito de Tetuán se encontraban las barriadas de La Ventilla y de Valdeacederas, que en los años 40 estaban ocupadas por la población más pobre de la zona, donde abundaban las traperías y las chabolas, sin saneamiento urbano. Por este motivo y dados los planes que estaban en estudio, la Dirección General de Arquitectura se encargó de la ejecución de un grupo de viviendas baratas. En Valdeacederas se construyó la primera, entre las calles Pinos Alta, Capitán Blanco Argibay (antes Valdeacederas) y la calle de Pinos Baja. En la barriada de La Ventilla las casas se levantaron entre Mártires de La Ventilla, San Benito y calle del Cañaveral (antes de Menéndez Pelayo). A lo largo del tiempo, la construcción de viviendas económicas para realojar a la población que quedaba desplazada por la ordenación urbana del nuevo ensanche y la ampliación del paseo de la Castellana se continuó, ya en 1948, de la mano de la Comisaría de Ordenación Urbana de Madrid, surgida con el fin de gestionar las expropiaciones, la urbanización y la construcción de nuevas viviendas.

Cuatro Caminos, 1945. En el tercio superior izquierdo vemos el Paseo de la Castellana y a su derecha el bloque de Edificios Corea

Cuatro Caminos, 1945. En la fotografía se ven Cuatro Caminos, Valdeacederas y Ventilla. La calle en primer término es la Avenida del General Perón, en donde destacan las dos torres de viviendas Corea

__poblAdos de "cAsAs bArAtAs"

Entre las calles Bravo Murillo y la calle de La Coruña, en 1941 se levantó con carácter temporal el poblado de González Villamil. El grupo, destinado a solventar los problemas de vivienda de los más desfavorecidos de la zona tras la guerra, la mayoría de ellos albañiles y con muy bajos jornales, se planificó con 242 casas bajas agrupadas en 18 pabellones cerrados en torno a un patio, en los que cocinas y servicios eran comunes. Las condiciones de habitabilidad eran míseras, principalmente debido a las mínimas dimensiones de las viviendas y al hacinamiento de personas que se generaba en las mismas. El poblado permaneció en pie hasta 1963, conviviendo mientras tanto con las nuevas construcciones que se levantaban en la vecina Castellana y en el Paseo de General Perón destinadas a la clase media.

Casas construidas en 1954 en La Ventilla

Derribado el antiguo grupo de viviendas, en 2005 se crearon nuevas construcciones adosadas, que a propósito guardan cierta similitud con las antiguas

El poblado de “La Ventilla” se articula alrededor de una plaza con iglesia y abrevadero, y se componía de grupos de casas, estas nuevas viviendas construidas en 1954 en La Ventilla tenían, por tanto, una tipología rural de vivienda unifamiliar, de una o dos plantas y pequeño jardín trasero, adosadas y alineadas en calles que confluían en una plaza con soportales. Los edificios que conformaban la plaza tenían tres plantas, disponiéndose en la baja los locales comerciales y locales de servicios administrativos, imitando a la plaza de cualquier pueblo castellano. Este barrio se derribó en 2004, dando paso a nuevas construcciones adosadas que guardan a propósito cierta similitud con las antiguas, si bien los destinatarios y sus condiciones socioeconómicas nada tienen que ver.

En los años 60 el aspecto del barrio de Tetuán, desde Cuatro Caminos a La Ventilla, era prácticamente igual que antes del inicio de la Guerra Civil. El porcentaje de viviendas edificadas desde ese periodo era apenas de un 25 por 100 del total de construcciones, lo que significa que en el conjunto del barrio dominaba la construcción del periodo suburbial, cuando todavía no regía norma urbanística alguna y las viviendas surgían de forma anárquica.

El crecimiento de Madrid a finales de los años 40 obligó a ampliar la superficie del término municipal de la capital, lo que supuso que en 1948 Tetuán, que hasta entonces pertenecía a Chamartín, se anexionase a Madrid. Posteriormente, en 1955, se realizó una división administrativa en la que Tetuán adquiría el estatus de distrito compuesto por los barrios de Cuatro Caminos, Bellas Vistas, Amaniel, Huerta del Obispo, La Almenara, Castillejos, Los Pinos, La Ventilla, Patolas y el pueblo de Fuencarral.

Finalmete los barrios quedaron agrupados en Bellas Vistas, Almenara, Cuatro Caminos, Peña Grande y Fuencarral. La integración de Tetuán a Madrid significó también que hubiera que reestructurar el callejero, ya que muchas de las calles se repetían, al existir las mismas también en la capital. Así, por ejemplo, hubo que cambiar las calles de O’Donnell que adoptó en nombre de Bravo Murillo, Prim por Tablada, Serrano por Araucaria, etcétera.

__glorietA de cuAtro cAminos

Antiguamente era un descampado que tomaba su nombre por cruzarse en él el camino de Francia, en los trozos actuales de la calle de Bravo Murillo, la calle Artistas, el Camino de Aceiteros y el Paseo de Santa Engracia.

Entre las calles de Bravo Murillo, Santa Engracia, Artistas y Paseos de Raimundo Fernández Villaverde y de Pablo Sarasate. Este lugar, que hasta no hace muchos años era un descampado que tomaba su nombre por cruzarse en él el Camino de Francia, en los trozos actuales de la calle de Bravo Murillo, el Camino de Aceiteros y el Paseo de Santa Engracia. Hoy es una plaza amplia y bien trazada, con nuevas edificaciones, habiendo desaparecido el viejo fielato y la bajada de Aceiteros, que comunicaba con los merenderos del Partidor de las Aguas, siendo toda esa parte terraplenada y sostenida por la anchurosa vía en que la Sociedad del Metropolitano levanta su edificio Titánic, grave error, a mi juicio, ya que lleva la hacinación de viviendas, donde debe procurarse la formación de casas independientes con jardín para que cada familia tenga la suya, y aproveche mejor las ventajas naturales de aquellos parajes próximos al campo. El Ayuntamiento ha dado a esta plaza el nombre de Glorieta de Ruiz Jiménez (…) Pero como en todos los casos análogos de estos absurdos cambios de de denominación, el acuerdo municipal solo consigue iniciar una confusión en el vecindario (…). ”.

La Glorieta de Cuatro Caminos se llena de animación y tráfico a todas horas, no solo por la gran cantidad de población que ha llegado a tener la barriada que preside, sino porque al hallarse junto a ella el ferrocarril, harto menguado, que va a los pueblos de Fuencarral y de Colmenar, y los tranvías de la Ciudad Lineal y de la Dehesa de la Villa, recibe en los días de fiesta gran afluencia de gente del interior de la capital, que llega a solazarse en el campo o en los merenderos que quedan en aquellas cercanías, o cuando es época de ello, acude a la vecina plaza de toros de Tetuán”.

Por su importancia local, por su movimiento y hasta por sus grupos de ociosos, esta plaza es una de las sucursales que la Puerta del Sol tiene ya en Madrid, y es la sucesora de ella en la posesión de la fuente central, primeramente colocada en la calle Ancha de San Bernardo, frente a las Salesas Nuevas, al ser traídas las aguas del Lozoya el 24 de Junio de 1858. Las piedras de esa fuente, que conocieron en su segundo emplazamiento. Los sucesos de la Noche de San Daniel” y otros sangrientos episodios de nuestra historia en el siglo XIX, han vuelto a verlos análogos al ocurrir en Cuatro Caminos los trágicos acontecimientos de la huelga revolucionaria el 13 de Agosto de 1917″. ( Las Calles de Madrid. Pedro de Répide, 1922)



__plAzA de toros de tetuÁn

Estaba emplazado el coso en el espacio que actualmente ocupa la manzana señalada con el número 297 de la calle de Bravo Murillo, entre las calles de Marqués de Viana y Conde de Vallellano. Se comenzó a construir en 1870, dando servicio como plaza de toros o como pista para demostraciones ecuestres. Dejó de usarse como tal y pasó a funcionar como parador, para volver a desempeñar su función original a finales del siglo XIX. Tras varios cambios de titularidad, en 1924 se reformó el edificio de dos plantas que estaba adosado al coso a cargo del arquitecto José Rameno Soriano. En la planta baja se dispusieron despacho de billetes, oficinas y enfermería. En la planta primera, dormitorios, cocina, capilla y un cuarto para el empresario. El estilo de este edificio, que servía de fachada principal a la plaza de toros, era el neomudejaren ladrillo, muy en la línea de las construcciones de la época y en consonancia con la mayoría de las plazas de toros españolas. Los días de corrida, el barrio presentaba gran animación y la gente se amontonaba en torno a la plaza para ver la entrada y salida de los diestros. Además de corridas, también se celebraban novilladas y becerradas dedicadas al público infantil, e incluso espectáculos flamencos, funciones de teatro y alguna que otra velada de boxeo.


A causa de la guerra civil, el edificio quedó maltrecho y medio en ruinas. A pesar de haber estado incluido en los planes de reconstrucción, esta no se llegó a realizar y el edificio finalmente fue demolido.

__los inicios de lA remodelAción. Años 70

En los años setenta, periodo en el que en Madrid se acometen gran numero de atropellos urbanísticos y destrucciones del patrimonio arquitectónico, se elabora un plan de remodelación del distrito de Tetuán, cuyo objetivo era crear un barrio nuevo partiendo de cero, derribándolo todo y construyendo de nuevo. En este caso, según “Historia de Tetuán”, el Plan se olvidaba de la mejora de las condiciones de vida de los habitantes del barrio en favor de las maniobras especulativas y de la vieja idea de que el eje representativo de la Castellana extendiese su influencia en los laterales. Es evidente que la tercerización de la zona de la Castellana y sus aledaños, y la presión de la cada vez mayor población acomodada que se iba asentando en las nuevas áreas residenciales, estaban en el origen de este Plan.

El suelo liberado con la demolición del barrio se habría revalorizado enormemente y las sociedades inmobiliarias habrían hecho un gran negocio. La población desplazada, para quienes el Plan no fijaba un reacomodo, habría tenido que buscarse otro lugar para vivir, accesible a sus medios, mientras los nuevos inquilinos del nuevo barrio, de mayor estatus socio-económico, darían al Distrito el “empaque” y la “categoría” que se pretendía. Por este motivo, se estimularon los procesos de reclasificación del suelo y la remodelación del distrito con firme voluntad especulativa y el ánimo del lucro rápido. Afortunadamente el Plan no llegó a ejecutarse.

__el plAn generAl de mAdrid de 1982

Este Plan de Remodelación de 1982, se propuso para el distrito de Tetuán una actuación bien distinta: actuar en la rehabilitación y remodelación del patrimonio arquitectónico, pero preservando su trama física. De acuerdo a este objetivo se acometieron obras de apertura de nuevas vías y la modificación del trazado de otras con el propósito de conectar zonas próximas y de crear una red viaria, necesaria dentro de la trama existente, pero sin que su estructura sufriese alteraciones graves. En este contexto se realizó la construcción del Polideportivo el “Triángulo de oro”, la Plaza de la Remonta y las viviendas que la rodean, en el solar del antiguo cuartel de caballería del mismo nombre.

Más adelante, las sucesivas intervenciones municipales, junto con la Comunidad madrileña, en el núcleo más antiguo del distrito se han encaminado a eliminar los focos de marginalidad e infravivienda, localizados preferentemente en Valdeacederas y La Ventilla, donde el trazado viario era deficiente así como muy escasas las infraestructuras. En 1986 se eliminó el asentamiento de casas prefabricadas denominado “El Cubillo”, en Valdeacederas, visible durante mucho tiempo desde la propia Plaza de Castilla, y se dotó al barrio de nuevas viviendas de realojo.

__los plAnes Actuales

Estas actuaciones constituyen grosso modo el proceso de transformación de un barrio que con el tiempo ha ido creciendo en todos los puntos cardinales y que todavía hoy mantiene su vocación obrera y de núcleo de asentamiento para la inmigración, si bien presentando unas contradicciones sociales notables y en aumento. Su evolución y transformación continúa y habrá que esperar a que las próximas intervenciones urbanísticas y los intereses políticos en la zona acaben por redefinir al distrito y a sus diferentes áreas socioeconómicas y funcionales.

Información extraída de http://urbancidades.wordpress.com

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